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  • Foto del escritorNatalia Motyl

CLAVES A LA HORA DE INVERTIR EN UN PLAZO FIJO

Los plazos fijos es una de las inversiones más populares entre los argentinos. Si se le pregunta a cualquier ahorrista cuál fue su primera inversión seguro responderán que un plazo fijo. Sin embargo, en un país tan inflacionario como el nuestro no es de las inversiones más rentables que existen y, es muy probable, que el pequeño ahorrista termine perdiendo poder adquisitivo de esos pesos extra que pudo ahorrar en un determinado período de tiempo. Obviamente, es una de las inversiones más seguras porque están respaldadas por los bancos y te asegura que esa plata va a estar una vez que finalice el período, esa es una de sus principales popularidades.

Para poder analizar si conviene colocar en éste año los pesos en un plazo fijo debemos tener en cuenta dos variables: la inflación esperada y la tasa de interés que ofrece el banco.

La tasa de interés de un plazo fijo es simple o también se conoce como tasa nominal anual. Hoy la tasa mínima que obliga el BCRA a que los bancos hasta 1 millón de pesos están en 97%. Hay algunos bancos que ofrecen un poco más y los Bancos Fintech están ofreciendo hasta 1 o 2 puntos porcentuales por arriba de lo que lo ofrece el resto para poder captar ahorristas. Es decir, para un monto inicial de $100.000 pesos, a 365 días obtenemos $97.000 a final del período, es decir, un interés de $97.000. Mucha gente podría pensar que esto es algo muy positivo, pero debemos fijarnos en la inflación.

La inflación es una de las mayores influencias que rigen sobre el nivel de tasas de interés. Si la tasa a la que remunera el ahorro es menor a la inflación esperada, estaremos perdiendo en términos reales. Por lo tanto, la tasa mínima debe ser siempre igual o mayor a la inflación esperada. Si la inflación para fin de año es del 97%, el ahorrista no gana ni pierde ya que mantuvo el poder adquisitivo de esos pesos que invirtió inicialmente. Ahora, si la inflación es mayor al 97% para fin de año, definitivamente, el ahorrista perdió colocando esos pesos en el plazo fijo ya que el poder adquisitivo del capital se vio atrofiado en esos meses que lo mantuvo ahí. Obviamente, si la inflación se encuentra por debajo del 97%, el ahorrista termina ganando.

Para poder ver si conviene o no colocar los pesos en un plazo fijo tradicional es necesario fijarse en la expectativa inflacionaria del mercado y ésta se encuentra, según el REM del BCRA, en un 149% para los próximos meses. Así que, el 97% de tasa resulta poco atractiva para el ahorrista. Además, hay que sumarle que las proyecciones de inflación para fin de año se encuentran entre un 160 y 190%, por lo que se puede confirmar que el 149% es sólo un piso.

Obviamente, hay que ver mes a mes. Esto podemos hacerlo de forma sencilla. Dividimos la tasa nominal anual por 12 y vemos el rendimiento. Si es por debajo de la inflación ganamos, si es arriba perdimos. Hoy está en 8%. De cada 100 mil pesos, obtenemos por mes 8 mil pesos. La inflación en mayo fue del 7,8%, por lo que en mayo los que invirtieron en un plazo fijo ganaron.

Cabe remarcar que estamos ante un año electoral con mucha incertidumbre por lo que es de esperarse que a medida que nos acercamos a la fecha de las elecciones pueda se acrecienten los riesgos de algún malestar en los mercados, descontando que no haya un cambio de ministros en el medio. Ese plus de incertidumbre, habrá que sumarlo a la hora de analizar si colocar los pesos o no en un plazo fijo tradicional.

El ahorrista también sacar unos pesos extras del plazo fijo tradicional si decide, de forma individual, no colocar los plazos fijos a largo plazo y ponerlos al plazo más corto posible, reinvirtiéndolo continuamente. Así transformas la inversión a tasa de interés compuesta o tasa efectiva anual (TEA). La TEA hoy está al 154%. Es decir, los pesos que se obtienen al final de cada período no se retiran, sino que se reinvierten, o sea, se capitalizan. De ésta forma obtenés intereses mayores que con un interés simple ya que no se calcula sobre el capital inicial sino sobre el capital más los intereses al final de cada período los nuevos intereses. Es una tasa que se acerca más la inflación y podría garantizar que se mantenga el poder adquisitivo de los pesos. Sin embargo, bajo el condicionante de que si y solo si la inflación no sea mayor al 154%.

Otra de las opciones son los plazos fijos UVA. Te permite un rendimiento superior a la inflación porque tiene un interés generado por una tasa fija de una variable que se ajusta de acuerdo al índice cer. Los bancos te aseguran que te cubren por inflación y te pagan una tasa extra (1 y 2% anual). Si la inflación es del 97%, ganarías, en el mejor de los casos una tasa anual en pesos del 99%. Por ende, frente a un año muy impredecible, los plazos fijos UVAs, son una opción muy atractiva frente a los tradicionales.

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